Marco Bartoleto, Pensando Circo: “El circo es un ejemplo vivo de adaptación”
En esta entrevista, Marco Bartoleto narra su paso del deporte al circo, su formación en Europa y su regreso a Brasil para consolidar el circo como objeto de estudio. Un recorrido por la pedagogía, la seguridad y la capacidad de adaptación de un arte que lleva siglos circulando.
Marcos queremos conocer un poco más sobre tu historia con el circo, tu formación, cuánto parte.
Yo he tenido una carrera del ámbito del deporte como gimnasta, y cuando ya terminaba mi carrera como deportista gimnasta me encontré con un conjunto de jóvenes que estaban empezando a hacer circo, no eran personas que venían de familias de circo, pero si jóvenes que en su momento empezaban a descubrir el circo como una opción de aprender cosas y también poder trabajar artísticamente. En este momento me sumé a este grupo de personas, te estoy remontando a finales de los años noventa, y a partir de este momento nunca más dejé el circo.
El circo pasó a ser parte importante en mi vida, en un primer momento como acróbata, trabajando en diferentes compañías, en este momento también me fui a Europa para hacer doctorado y ahí me metí en muchas compañías de circo, espectáculos. También pude impartir clases en la Escuela de Circo de Barcelona por muchos años y en el año 2005 regreso a Brasil para trabajar como docente profesor en la Universidad de Campinas. Había salido un cupo, me presenté para el cupo y logré conseguirla. Desde este momento, es decir, precisamente poco más de veinte años, soy docente de la Universidad de Campinas que es una universidad pública y en la cual desde el primer momento me integro creamos un grupo de investigación de circo, también creamos una asignatura de circo para estudiantes de grado de varias carreras de educación física, Artes, en fin, es una asignatura que puede ser cursada por cualquier persona que esté vinculada a la universidad, no necesariamente de una carrera o de otra y también creamos un conjunto de lo que denominamos proyectos de extensión, que son actividades ofrecidas a la comunidad, desde niños pequeños hasta gente mayor, en este proyecto ofrecemos actividades de circo. Llevamos veinte años trayendo el circo al contexto de la universidad, sea como objeto de investigación, sea como contenido de la enseñanza o también como actividad ofrecida a la comunidad.
Me quiero detener en lo que nos comentas, partes tu historia incorporándose a este grupo de personas que no necesariamente vienen del circo tradicional, sino que venían desde la necesidad también de formar circo desde otros espacios ¿cómo se da ese encuentro? Y también consultarte por tu vuelta de tus viajes y los saberes adquiridos en ellos ¿cómo fue esa vuelta, pensando en las diferentes realidades de circo que te tocó ver?
Es una historia bastante compleja, pero voy a intentar sintetizar, cuando salgo de Brasil, a finales de los años noventa, ya existía en Brasil Dos tres importantes movimientos, el primero de las familias tradicionales de circo, Brasil siempre tuvo una importante presencia de circos de familia, y esta forma de hacer el arte circo sigue presente en los años noventa también estaban, en este momento también estaban emergiendo muchas escuelas de circo en Brasil por lo tanto había un conjunto considerable de jóvenes que venían o bien del deporte o del teatro, que veían la posibilidad de formarse en el campo del circo.
Con lo que respecta a mi traslado hacia Europa, particularmente a España, para hacer el doctorado en otra área más vinculada a al campo de la antropología, antropología del cuerpo, acabo encontrando una condición muy semejante de circo, había un universo del circo tradicional de familia que seguía presente, quizás un poco menos importante que en el siglo diecinueve o principios del siglo veinte, pero que todavía estaba ahí y había muchas familias, muchos circos circulando por España o por Europa. En paralelo también habían empezado las primeras escuelas de circo, un conjunto de personas que se organizaban para hacer talleres, cursos libres y también formular escuelas de circo. Por lo tanto, encontré una realidad parecida a la brasileña, quizá un poquito mejor estructurada en algunas cosas y menos estructurada en otras. Ahí encontré también bastante resonancia en personas que como yo, buscábamos estudiar más el circo, conocer este lenguaje que ya tenía mucho tiempo, pero para nosotros era algo más reciente. Empezamos a estudiar, empezamos a investigar, empezamos a trabajar con muchísima gente y fui creando datos, enlaces, con todos los tipos de personas que puedas imaginar, desde artistas de familias súper tradicionales que hacían clases o que se abrían para algún tipo de intercambio, pero también con otras personas que tenían experiencia en el mundo del deporte, en el mundo de la danza, en el mundo de la música, es decir, empezamos a buscar el conocimiento en diferentes redes de organización de personas y juntar todo esto en algo que hoy por hoy es el circo.
¿Cómo se traspasa el conocimiento después de este mestizaje cultural que te tocó conocer en tus viajes por el mundo estudiando el circo?
Había una fuerte, una importante actividad práctica corporal, es decir, la gente estaba haciendo muchísimo circo y sigue haciendo muchísimo circo, mucha práctica, muchos espacios de práctica, la mayoría, la gran, gran mayoría informales, pero había poca investigación y sobre todo, muy poco trabajo en el contexto de las universidades, en Francia, Alemania, alguna cosita ya se estaba haciendo en España, algunas personas sensibles a eso, pero de forma bastante individual. Cuando regreso a Brasil encuentro un escenario con un contexto similar, habían algunos investigadores en las universidades haciendo algunos trabajos sobre historia del circo, sobre la economía del circo, pero eran personas aisladas, no había nada sistemático y tampoco un ecosistema organizado, a partir de este momento emprendimos un esfuerzo colectivo, yo encontré algunas personas claves para empezar a trabajar en la propia Universidad de Campinas, encontré la historiadora Erminia Silva, que venía de familias de circo y que estaba en la misma ciudad y juntos montamos el grupo de investigación, empezamos a reunir personas que tenían el circo como objeto de estudio, de interés, y lo que logramos construir en este en estos veinte años fue consolidar el circo como un conocimiento posible, necesario, importante para la universidad, no simplemente el circo como el objeto de estudio que puede ser tratado desde las ciencias humanas, desde las ciencias de la salud, es decir, podemos estudiar el circo desde las más diferentes perspectivas, pero no solo eso, empezamos a mostrar a la universidad que la presencia del arte y particularmente del circo, podría beneficiar la universidad, es decir, las formas de construir el conocimiento del circo, la manera con que el circo aprendió a organizar su forma de trabajo y ocupar diferentes espacios en el conjunto de conocimientos del circo que permite que este lenguaje haya atravesado siglos, parecía interesar a la universidad, el propio circo social como forma de conocimiento que emerge en finales de la década de ochenta y hoy por hoy es una rama, una área muy específica, importante, nos mostraba que, bueno, había un conjunto de saberes, de conocimientos que podrían incluso nutrir a la universidad en sus formas de ser y estar. Por todo eso emprendimos un conjunto de acciones, creamos eventos y empezamos a traer a la universidad no solo investigadores de áreas distintas de psicología, antropología, seguridad, ingeniería, empezamos también a invitar a la universidad gente de circo, desde las familias más tradicionales, empresarios, artistas diversos, en fin, personas que tenían, una educación formal, otras que no tenía, pero de una forma más genérica empezamos a invitar a la universidad a personas que buscaban trabajar con el circo, hablar de circo, estudiar el circo y eso nos permitió crear hoy por hoy en nuestra universidad un reconocimiento importante, cuando hablamos de circo se reconoce que es un objeto importante porque produce divisas, tiene penetración geográfica, está en todo el territorio, pero también es un conjunto de saberes que no solo forma artistas, también puede formar educadores, personas, etcétera. De esta forma la universidad hoy reconoce el circo como un objeto de estudio, pero también como un conjunto de conocimientos pertinentes para esta formación amplia que la Universidad desea.
¿Crees que el circo aporta cierta resistencia cultural en un mundo tan globalizado? ¿Si es así cómo sientes que eso impacta en los lugares que te tocó visitar, pero esencialmente en Brasil, y cómo se traspasa al aspecto académico, cultural y sociológico?
Bueno, creo que la universidad de un modo genérico en Latinoamérica como un todo, pero puede ser que muchas partes del mundo se percibió que no es que necesariamente la producción del conocimiento que va a cambiar la sociedad, la universidad tiene que producir un conocimiento que de alguna manera dialogue con la población, con la comunidad, que entienda los problemas de la sociedad y que pueda traer respuestas a estos problemas, que la universidad sea también el espacio no sólo de debatir los problemas y los avances de la sociedad, pero también el espacio en el que la sociedad esté presente. Por lo tanto, en ese sentido hemos estado trabajando para que la universidad no solo estudie el circo o forme personas que puedan enseñar al circo o a investiguen al circo, sino que también reciban al circo con sus espectáculos, sus personas con la manera de pensar de la personas que lo construyeron a lo largo de muchas décadas, es decir, la universidad también puede beber de esta fuente, conocer estos saberes para ver qué de eso podría ser utilizado para entender la sociedad y contribuir para la sociedad.
Por otro lado, creo que hay desafíos y uno de los desafíos tiene que ver con la tradición, es decir, hay un conjunto bastante importante de tradiciones que no están presentes en el contexto de la universidad o cuando están, están de una forma muy precaria, muy superficial, nosotros intentamos que el circo como un conjunto de conocimientos de larga duración, por lo tanto de tradición, sea conocidos por la universidad, y que algunos de los perjuicios que la sociedad construyó acerca del circo sean revisados y posiblemente superados, teniendo en cuenta también que hay tradiciones en el mundo del circo que tampoco se adecuan al concepto moderno, ético, de sociedad, hay cosas del circo que estamos observando y diciendo mira así no podemos seguir, tenemos que hacerlo de otra forma, es decir, tenemos que encontrar aquello que queremos mantener, propagar, fomentar y aquello que necesitamos transformar, resignificar, en ese sentido si buscamos entender la tradición, fomentar la tradición, eso no es fácil de llevar a veces tienes mucha tensión, el propio circo resiste y no importa si son de familias de circo o incluso compañías contemporáneas de gente joven que formó escuela, son muy resistentes al cambio, se apegan bastante a sus tradiciones y a veces no quieren debatir qué está bien, que no está bien, la universidad tiene esta función social de debatir el conocimiento, la cultura, porque no todo de la cultura hay que mantenerla, pero hay cosas que sí vale la pena mantener.
Marcos, ¿qué te parece fundamental de mantener y preservar en aspectos culturales y de tradición en el circo latinoamericano y en el caso del circo brasileño?
Una de las líneas de investigación que tenemos bastante importante es la historia del circo, a pesar de que el circo está presente por Latinoamérica desde hace un siglo y medio, tenemos muy poca investigación, poquísimos materiales y sobre todo poco rigor cuando estudiamos la historia del circo, por eso emprendimos bastantes estudios, trabajos y todavía son muy pocos, no me refiero a nuestro grupo única y exclusivamente, existe mucha gente estudiando historia del circo en toda Latinoamérica, pero todavía somos pocos, y lo más interesante, cada vez que avanzamos en este campo de conocimiento no solo aprendemos más de la historia, también aprendemos más de las virtudes, de los problemas, de los desafíos que el circo enfrentó durante todo el siglo, ciento setenta años casi en Latinoamérica, eso significa que, por ejemplo, el circo es un negocio, es un emprendimiento que logró existir por muchísimas décadas, mucho más que otros campos del conocimiento de otros lenguajes, la pregunta que siempre hacemos es ¿si lograron mantenerse vivos, vender sus negocios, presentar, continuar presentes en la sociedad, por qué lo hicieron? Y cada vez descubrimos que lo hicieron porque el circo se mantiene muy dinámico, es decir, en cada contexto, en cada pueblo, en cada país, en cada lugar, se va ajustando, adaptándose a los tiempos, a las personas, a la cultura, esta capacidad de adaptación social, económica, estética, técnica es algo fundamental para la sociedad de hoy, sabemos que todo el conocimiento que tenemos hoy quizás mañana no servirá de nada, por lo tanto, estamos en constante adaptación económica, tecnológica, social, estética y el circo es un ejemplo vivo de que esas adaptaciones funcionaron. Brasil tiene más de quinientos circos funcionando, circos de carpa activos en el siglo veintiuno, eso es increíble, cómo esta gente se mantuvo funcionando visitando pequeños pueblos, pequeñas poblaciones, como esta forma de espectáculo se mantuvo, circulando en clases económicas bajas y altas, o sea, el circo está en todas partes. Esta adaptación que caracteriza el circo nos parece un elemento que puede ayudar a la sociedad también a adaptarse a todos los desafíos contemporáneos, creo también que vale destacar que el circo como lenguaje es bastante colectivo, es decir, es muy difícil pensar el circo aunque un artista puede desarrollar un número solista que pueda tener una carrera solo, en general el circo es una acción colectiva y muchas veces de micro-sociedades, este tipo de organización social donde las personas se suman, se juntan, se apoyan, cooperan, es precisamente un tipo de organización social que necesita mucho la sociedad contemporánea, una sociedad que En el siglo veinte y este principio de veintiuno pasó a ser muy individualista, una sociedad que está fomentando procesos de educación, de investigación, de trabajo individualistas cuando encuentro un campo del conocimiento que propone exactamente lo contrario, o sea, trabajar juntos, uno saca la cuerda, el otro no sé qué, el otro no sé qué, pero todos juntos ofrecemos un espectáculo que funciona, esta manera de actuar nos parece un elemento que puede contribuir no solo para el desarrollo del propio circo, también al desarrollo de la educación, de la ciencia, de la sociedad en cualquier ámbito del conocimiento.
En este proceso de adaptación del circo en las diferentes sociedades ¿El implementar el circo en la educación formal, la educación primaria, secundaria, como te parece que eso aporta en la cercanía del circo con las sociedades?
Antes de contestar voy a hacer un comentario que ayuda a la respuesta en muchos de nuestros países en Latinoamericanos, Cuando hablamos de teatro, de música, de danza, está totalmente aceptado que estos conocimientos deberían estar contenidos, en el proceso educacional, es decir, ya tenemos desde la educación básica, desde las escuelas infantiles hasta la universidad, es posible acceder, estudiar, vivir, experimentar el arte, la pregunta que nos surge es si el circo está presente en nuestra sociedad de tiempos remotos hasta hoy, con el mismo tiempo que el teatro, la música, si el circo está alcanzando casi todos los tipos de personas en la sociedad, si el circo es parte de la cultura en muchos países y reconocido como parte del patrimonio cultural de la sociedad ¿por qué no está en el integrado en todos los procesos educacionales formales o para gente mayor? Es una pregunta que hay que contestar y para mí la respuesta está en la construcción a lo largo del tiempo de un conjunto de perjuicios, es decir, de ideas preconcebidas de que el circo es un arte menor, de que el circo es un arte que no vale la pena o que el circo es un arte que está para un entretenimiento vacío, sin producción de lenguaje, significado y educación. Esta idea que claramente en nuestra perspectiva está mal es la que bloquea, la que dificulta y la que de alguna manera hizo con que en Latinoamérica en general el circo no es no esté presente en todo el proceso educacional, por eso estamos luchando desde hace mucho para que esté, hemos desarrollado cooperaciones con entidades educacionales, con universidades, con gobiernos municipales, estatales, federales, hemos estado en cooperación con otros países, con Canadá, con España, con Francia, con Argentina, con Uruguay, estamos siempre buscando cooperar con organizaciones, con personas, pero también producir conocimiento, datos concretos, evidencias que nos permitan decir mira, es posible trabajar el circo desde la educación infantil básica elemental hasta la educación superior universitaria, es posible que acceder al conocimiento del circo en todo este proceso educacional pueda formar una sociedad mejor, eso es lo que estamos buscando en varios aspectos, incluso en aspectos estéticos, aspectos técnicos el circo es reconocido internacionalmente por fomentar el desarrollo tecnológico, muchas de las tecnologías que conocemos hoy han sido proporcionadas, han sido presentadas a la sociedad moderna por el circo, en el caso de Brasil hay cientos de ejemplos, desde estilos musicales hasta la electricidad empiezan a ser conocidos por los circos que circulaban, hay circos que llevan conocimiento a lugares remotos, el circo también es una fuente de conocimiento y el circo viene produciendo espectáculos que nos hacen reflexionar acerca de los problemas sociales, mostrando por ejemplo que todos los cuerpos, el más gordo, el más flaco, el más alto, el más bajo, el que tiene un solo brazo, el que tiene una pierna, una pierna más corta, todos esos cuerpos podrían componer un espectáculo, pero no un espectáculo de curiosidades si no que un espectáculo que nos lleve a pensar, que nos emocione, a lugares más elevados de la cultura. Pues el circo es el arte que nos muestra que cualquier persona de la sociedad podría en rigor hacer arte, eso para la educación es fundamental, porque lo que estamos buscando en la educación es que todas las personas tienen derecho que pueden educarse, de igual si es más rápido o más lento, si aprende más o menos, todas las personas pueden aprender, el circo nos muestra que todas las personas van a aprender desde que las oportunidades con las que cuenten. Por lo tanto es eso lo que estamos buscando argumentos para que organizaciones educacionales, escuelas, universidades, gobiernos entiendan y dejen de mirar el circo con una perspectiva negativa o a veces incluso yo diría equivocada.
Marco, hoy día en esta constante tuya de investigar del circo, ¿En qué estás hoy, cuál es tu principal proyecto en marcha?
En nuestro grupo de investigación tenemos cinco líneas importantes de investigación, una de ellas es la historia del circo, historia y memoria del circo. Estamos siempre buscando una historia que esté mejor contada y una memoria que esté bien registrada, por otro lado, tenemos una línea muy importante en el campo de la pedagogía, o sea, los conocimientos necesarios para enseñar el circo en cualquier de los contextos, desde el contexto de escuelas profesionales artísticas que van a formar la generación de artistas del futuro, hasta una escuelita pequeña de barrio que va a presentar el circo para niños y van a conocer el lenguaje, no solo desde el punto de vista de la observación, de la apreciación, también desde el punto de vista de hacer circo y ver cómo eso funciona en su cuerpo, en esta línea de pedagogía tenemos una línea que es fuerte y es de tecnología, notamos que para el desarrollo del circo haría falta repensar los implementos, los objetos, los aparatos que usamos, un ejemplo que siempre uso, el trapecio de circo tiene un formato similar desde hace ciento ochenta años y la pregunta es ¿si tengo que enseñar a un niño pequeño, a un abuelo o alguien que tiene un metro noventa, otro tiene uno cuarenta, usamos el mismo trapecio o podemos hacer ajustes? Por eso empezamos a desarrollar un montón de equipamientos de circo, ideas, investigaciones, para ver si podemos contribuir en este campo, paralelo a todo eso, las dos últimas líneas de investigación, una tiene que ver con lo lúdico los juegos que se suma a la línea de pedagogía, estamos muy comprometidos en la idea de que actuar de forma lúdica, con juegos, con un modelo más inmerso de actividad puede ayudar a cualquiera a enseñar, sobre todo a profesores que no han tenido una oportunidad artística o mucho menos de una formación profunda en el circo. Y la última línea tiene que ver con la seguridad, es decir, uno de los grandes desafíos del circo que tiene en su lenguaje el riesgo como parte inherente de su estética, es estudiar la seguridad, es muy importante, desde hace mucho tenemos estudios que van desde protocolos de seguridad, equipamiento, o el concepto de riesgo en el contexto del circo, ¿cómo entender qué es el riesgo, qué son los accidentes, cómo poder prevenir eso, Cómo mirar estos accidentes para aprender de eso, Cómo mirar las lesiones que emergen de eso para que podamos proteger más las personas o mejor atender a estas personas? Un ejemplo, hace muy poco, un año que trabajamos para el gobierno de Brasil, por medio de su Ministerio de Salud nos invitó para ser parte en conjunto a un grupo de universidades para crear un curso para todo el personal de salud pública de Brasil, es decir, miles y miles de personas que actúan en el sistema público de salud, el curso trata de enseñar a estos profesionales quiénes son los artistas de circo, sobre todo las familias itinerantes, para que conozcan, reconozcan cuando estas personas lleguen al servicio de salud, que puede ser un pequeño pueblo o una gran ciudad, que estos profesionales de la salud sepan atender, observar y recibir estos artistas de forma adecuada, es decir, imaginemos que hay una persona, una mujer que está embarazada, y ella está itinerando viajando si tiene una atención en un determinado hospital, ella necesita de un tipo de acompañamiento que le permita seguir viajando y que en el próximo hospital ellos sepan qué es lo que pasó en el anterior, el sistema no estaba preparado para eso porque el sistema está preparado para personas que viven en el mismo lugar. Bueno, cómo hacer con que el sistema y las personas entiendan que estos artistas necesitan de una atención diferente, para eso desarrollamos este curso, parece poco pero la expectativa es que más de diez mil personas hagan el curso, era inimaginable hace diez años que el gobierno tuviera ojos para mirar el artista y decir mira, vamos a hacer un curso, porque estas personas un día pueden ir al hospital y el hospital tiene que saber recibirlas.
Marco, al principio de la entrevista nos contabas que venías del mundo del deporte, después comienzas a incluirte de a poco en el mundo del circo ¿Cómo sientes que esta experiencia de viajar y conocer otras culturas te cambia como formador, como investigador si es que es el caso?
Totalmente, para mucha gente del circo, viajar, cambiar de culturas, dialogar con otros espacios, otras personas, otros modos de vivir, es algo absolutamente normal y necesario, es decir, gran parte de los artistas en general, pero sobre todo los artistas del cuerpo que viajan presentando sus espectáculos, necesitan estar abiertos a otras culturas, vivir otras culturas y adecuarse también de alguna forma a mezclarse con otros lenguajes, otros idiomas, otras culturas. En ese sentido, cuando observo ese tipo de característica y la miro desde el punto de vista de la ciencia, tengo clarísimo que, hoy por hoy hay pocos científicos del mundo que no miren la ciencia como algo que tiene que ser multidisciplinar y transdisciplinar, hay muy poca gente que cree que es posible resolver un problema importante desde solo una perspectiva, la gran mayoría de los grupos de investigación, sobre todo de las grandes universidades, saben claramente que, si tengo un problema que puede ser de orden social, económica, biológica, lo que sea, necesito de personas con perspectivas distintas, puede ser un dramaturgo junto con un neurocientista, con un ingeniero, pero una sola persona no va a resolver el problema, bueno, el circo utiliza esta manera de pensar desde hace siglos, en el circo para que exista el circo existe uno que entiende más de electricidad, otro de transporte, otro de preparar el terreno, otro de trapecio, otro de no sé qué, cuando se juntan, tienen un espectáculo y tienen una empresa que funciona, este tipo de mirada transdisciplinar, transcultural del circo parece ser que se asemeja mucho a la mirada que la ciencia moderna está buscando de la ciencia contemporánea, en ese sentido, nuestro trabajo no solo estudiando el circo, también mostrando que el circo aporta a la universidad, está recibiendo una atención muy, muy interesante, incluso, colegas de otras áreas dicen mira, estos que están haciendo es algo muy interesante, están combinando conocimientos de todas las partes y encontrando soluciones muy interesantes. En el 2005, sí, escribí un texto, en este momento estaba todavía entre España y Brasil, casi volviendo, y el texto es un capítulo de un libro de un grupo de antropología de Barcelona, este texto era sobre jóvenes latinos que circulaban por Barcelona en este momento, me parecía claro un conjunto de cosas, desde las dificultades que tenían por sus papeles, de espacio para entrenar, de dinero, habían miles de dificultades, pero había una cosa interesante, estos jóvenes latinos estaban oxigenando, trayendo miles de posibilidades para resignificar el arte que estaba ahí presente, es imposible hoy pensar por ejemplo, el circo en España y el circo en Cataluña en particular que es donde estuve más años, sin pensar en la contribución que los latinos americanos han tenido en este proceso, de hecho, las escuelas de circo importantes en España casi todas tuvieron o tienen directores, coordinadores, docentes que son latinoamericanos, las compañías más relevantes de circo de Europa, de una forma general todas tienen artistas latinoamericanos presentes, estoy diciendo hace más de 20 años y hoy seguramente este impacto es mucho más importante.
Hoy muchos artistas quieren viajar y conocer otras latitudes con el circo. Muchos latinoamericanos también que pueden estar leyendo también esta entrevista ¿desde tu experiencia que es lo más importante de absorber en este proceso nómade?
Yo diría, lo primero es cuando sales de su lugar de origen, es que tienes que salir con el corazón abierto, porque vas a pasar por todos los problemas que puedas imaginar, del perjuicio a la dificultad de idioma, de cultura, las dificultades serán enormes, si lo haces en compañía de personas queridas, próximas y buenas, es más fácil, si lo haces en solitario, más difícil, pero a la vez, cuando sales y estás abierto, también te enriqueces mucho, es una cuestión antropológica, salir es la mejor ventana para reconocer tu propia cultura. Es decir, cuando sales, reconoces más tu propia cultura, dices, ah mira, ¿sabes que no me había fijado en esto? O mejor, no valoraba eso tan bien como los extranjeros hacen con mi propia cultura, o sea salir es una puerta para aprender y valorar nuestra propia cultura, pero hay otro elemento importante de transitar, circular, creo que la palabra que se usa más hoy es circular, porque no queremos solo salir, queremos salir de ahí para un día volver, estamos circulando, este concepto está súper de moda, es decir, la característica más importante de la sociedad contemporánea sobre todo de los jóvenes es la circulación, la mayoría hoy hace escuela en un lugar, vive en otro, tiene amigos en otro, circular por el mundo ya no es más una opción de una familia o de otra, sino que es una característica de generaciones de personas.
Bueno, el circo hace eso desde siempre, no es una novedad para el circo, la sociedad contemporánea incorporó una característica que es parte de nuestra manera de ser en el mundo del circo, parece ser que es un camino interesante, con todos los cuidados que hay que tomar, cuando vamos a otras culturas también podemos incluso querer refutar nuestra propia cultura y decir mira, esa es mejor que esta, pero creo que la cultura no es comparable, no hay cultura mejor o peor, las culturas son muy diferentes y culturas tienen sus particularidades, pero no están para ser comparadas, también hay procesos de dominación cultural, hay maneras de hacer el arte, hay expresiones artísticas, incluso conjuntos de técnicas que son incorporadas a otras culturas como las mejores, las más valiosas o inclusive las que deberían ser aprendidas por todos, esta forma de colonizar está presente, es decir, sigue, aprender a circular sin querer colonizar y también aprender a reconocer los procesos de colonización es algo genial, cuando uno se da cuenta de eso, entonces circular sí es potente, no se trata de circular para someterse a otras culturas.





